Hace unos días encontré este artículo que publiqué en un diario local hace ya unos años. He considerado insertarlo en mi blog por su carácter “cuasi histórico” y porque recoge elementos básicos y conceptuales que siguen sirviendo. Ahí va el texto…

Por Responsabilidad Social de la Empresa (RSE), el Libro Verde de la Unión Europea entiende un concepto por el cual éstas deciden voluntariamente contribuir a una sociedad mejor y a un medio ambiente más limpio. Matiza el concepto este documento comunitario aclarando que “ser socialmente responsable no significa solamente cumplir plenamente las obligaciones jurídicas, sino también ir más allá de su cumplimiento invirtiendo más en el capital humano, el entorno y las relaciones con los interlocutores”.

Según establece este Libro Verde de la UE, podemos diferenciar la dimensión interna y la externa. En cuanto a la dimensión interna, establece que dentro de la empresa su responsabilidad social afecta a la gestión de los recursos humanos (cualificación permanente de los trabajadores, responsabilización de los mismos, mayor equilibrio trabajo-ocio-familia, igualdad trabajador-trabajadora, mejora de la información en la empresa…), salud y seguridad en el lugar de trabajo, gestión del impacto ambiental y de los recursos naturales. En cuanto a la dimensión externa, la entiende el documento referida a: integración en su entorno local, contribución al desarrollo de las comunidades (sobre todo locales) en que se insertan, proporcionando puestos de trabajo, prestaciones, ingresos fiscales, contribuyendo a la mejora de su medio ambiente, etcétera; derechos humanos; problemas ecológicos mundiales, dado el efecto transfronterizo (“la contaminación no tiene fronteras”) de muchos de los problemas medioambientales derivados de las actividades empresariales, éstas son actores del medio ambiente mundial y en tal responsabilidad han de actuar.

Otra dimensión importante de la responsabilidad social de las empresas es su faceta de apuesta por la protección del medio ambiente. El Libro Verde de la UE, cuando aborda la dimensión interna del tema, establece que “la disminución del consumo de recursos o de los desechos y las emisiones contaminantes puede reducir el impacto sobre el medio ambiente. También puede resultar ventajosa para la empresa al reducir sus gastos energéticos y la eliminación de residuos y disminuir los insumos y los gastos de descontaminación.”

Documento muy relevante en esta materia es la Decisión 1600/2002/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de julio de 2002 (DOCE L 242, de 10.9.02), por el que se establece el Sexto Programa de Acción Comunitario en Materia de Medio Ambiente 2002-2010. En los planteamientos cuarto, quinto, sexto y séptimo se establece la necesidad de fomentar modelos sostenibles de producción y consumo. También se refiere a la mejora de la colaboración y asociación con las empresas y sus organismos representativos y, en su caso, con participación de los interlocutores sociales, los consumidores y sus organizaciones para mejorar el comportamiento medioambiental y lograr modelos de producción sostenibles. Otra línea es la contribución a una mejor información de los consumidores particulares, las empresas y los organismos públicos, en su papel de compradores, respecto a los procesos y productos en lo que se refiere a sus efectos sobre el medio ambiente (etiquetas ecológicas, criterios ecológicos en la adjudicación de contratos públicos, etcétera).

Por último, en cuanto a buenas prácticas de responsabilidad social, en Córdoba, observamos experiencias que están en la línea de los contenidos de la responsabilidad social de la empresa. Destacaría las siguientes (seguro que hay muchas más):

Criterios sociales de contratación de la Empresa Municipal del Ayuntamiento de Córdoba Sadeco. El Consejo de Administración decidió en diciembre de 2001 configurar una bolsa de trabajo con mujeres separadas, divorciadas, viudas o víctimas de violencia de género, con cargas familiares; parados mayores de 45 años; ex drogadictos; ex alcohólicos; internos de la prisión de Córdoba con régimen de tercer grado; personas derivadas de Cáritas, etcétera.

Criterios sociales de contratación de las empresas cordobesas Ciclo Verde y Seridea: internos de la prisión (a través de la asociación Ariadna) han sido contratados para la distribución del cubo del reciclaje de Sadeco, diseñado y fabricado por estas empresas cordobesas.

Iniciativa Comunitaria Equal (Proyecto Itinerarios de Igualdad) gestionada por el Área de Desarrollo Económico y Empleo del Ayuntamiento de Córdoba: una serie de empresas de Córdoba (un total de 18) han accedido a ser evaluadas desde el punto de vista de la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad. El objetivo de este programa es favorecer la promoción de las mujeres a los puestos directivos y de responsabilidad.

Empresas de inserción social de Córdoba: Zoveco S.L. y Suplá S.L., que tienen como característica principal la contratación de colectivos con problemas de exclusión social.

Como digo, este artículo me lo publicaron en Diario Córdoba en el mes de julio de 2004

Ángel B. Gómez Puerto. Abogado. Profesor (PSI) de Derecho Mercantil en la UCO.

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