En nuestra ciudad debemos abrir un debate en profundidad sobre desarrollo económico local, sobre fomento de nuevas actividades económicas, sobre facilitación de las nuevas inversiones productivas generadores de empleo intensivo, sobre un nuevo modelo a planificar basado en otros principios y con otros objetivos, con una metodología horizontal y participada, generado desde abajo, desde la gente, desde la ciudadanía comprometida y empoderada.

La leve mejoría en los datos del pasado mes de marzo no debe llevarnos a autocomplacencia. Aún están en desempleo cerca de 39.000 personas en la ciudad de Córdoba, de las que más de la mitad de las cuales llevan en esa dramática situación al menos un año, y muchos de nuestros jóvenes formados han tenido que emigrar. Y en cuanto a la dinámica laboral, de los nuevos contratos de trabajo que se firman cada mes en nuestra ciudad, en torno a un 97% son temporales, trabajo efímero por tanto, muchos de ellos por horas.

Considero que es necesario revitalizar otros sectores económicos que en nuestra ciudad podrían tener virtualidad si sabemos potenciarlos e impulsarlos. En los próximos párrafos intentaré esbozar algunas de las propuestas concretas para ese nuevo modelo de ciudad.

En primer lugar me centraré en el turismo, sector económico clave en nuestra capital pero que requiere de más profundidad. Además de nuestra extraordinaria riqueza patrimonial (la Mezquita, Alcázar, Medina Azahara o las Iglesias Fernandinas), tenemos otros elementos, otros recursos que podrían dinamizar el turismo en la ciudad. Me refiero particularmente a la Sierra Morena de Córdoba, que está a una hora y tres cuartos de Madrid, núcleo central de comunicaciones del Estado, con lo que eso implica de posible flujo de visitantes, siempre con un modelo ordenado y equilibrado, alejado del turismo intensivo y de masas. Desde luego, el modelo de los quince días de patios que abarrotan alguno de nuestros barrios no es precisamente el idóneo a trasladar a otros sectores.

Hay que poner este recurso natural en valor económico, se trata de conectar nuestro patrimonio cultural con el extraordinario patrimonio natural que atesora la Sierra, lo que supondría un cambio de paradigma en nuestro modelo de desarrollo económico local. En este sentido, en el último año se ha puesto en marcha desde abajo una iniciativa ciudadana en la que estamos demandando que la Sierra Morena de Córdoba sea declarada Parque Natural, al igual que el resto de este corredor ecológico que se extiende desde Huelva hasta Jaén. Se han registrado administrativamente más de 2000 firmas de ciudadanos comprometidos con esta causa y casi 5.000 apoyos en change.org. Y ante esta petición ciudadana, en el Parlamento de Andalucía se aprobó en septiembre de 2016 la creación de una comisión al efecto, aún sin constituir, pero respecto a la que el Consejero de Medio Ambiente se ha comprometido a impulsarla en breve.

Otro recurso a potenciar es el río Guadalquivir a su paso por la capital, que de alguna manera aún está de espalda a la ciudad, aunque se ha avanzado en la última década con importantes actuaciones urbanísticas. Hay que preservar sus recursos naturales (Sotos de la Albolafia), pero habría que compatibilizarlo, con respeto a esos valores naturales, con otros usos por los cordobeses y visitante (actividades educativas, náuticas, deportivas o turísticas).

Por último, a modo de propuesta organizativa, considero esencial que desde el Ayuntamiento y a través de su Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec) se debería desarrollar una política decidida de captación de inversiones industriales, respetuosas con el medio ambiente, para facilitar contactos con grupos empresariales para que instalen en Córdoba nuevos centros de producción, pues, como hemos dicho al inicio de esta propuesta, nuestra economía local no puede seguir tan dependiente del sector servicios y más concretamente de la hostelería, hemos de ensanchar las posibilidades de actividad económica, dada la idónea y estratégica ubicación geográfica de la ciudad de Córdoba en la estructura nacional de comunicaciones.

Y para todo lo anteriormente expuesto, la institución local, nuestro Ayuntamiento, puede tener un papel central, como facilitador de este nuevo modelo, como impulsor de muchas nuevas iniciativas. Desde luego, después de casi dos años de la actual Corporación Municipal y con el grave problema de desempleo que persiste en nuestra tierra, han de implementarse esfuerzos extraordinarios desde todos los frentes, incluido el municipal

La situación es de drama social, miles de personas esperan respuesta, sin demora. Merece la pena el máximo compromiso e implicación de todos, es de justicia.

Ángel B. Gómez Puerto. Abogado y Doctorado (DEA) en Derecho Constitucional.

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