En nuestra ciudad debemos abrir un debate en profundidad sobre desarrollo económico local, sobre fomento de nuevas actividades económicas, sobre facilitación de las nuevas inversiones productivas generadores de empleo intensivo, sobre un nuevo modelo a planificar basado en otros principios y con otros objetivos, con una metodología horizontal y participada, generado desde abajo, desde la gente, desde la ciudadanía comprometida y empoderada.

Los buenos (coyunturales) datos del pasado mes de mayo no deben llevarnos a autocomplacencia. Aún están en desempleo 41.381 personas en la ciudad de Córdoba, la mitad de las cuales llevan en esa dramática situación al menos un año, y muchos de nuestros jóvenes formados han tenido que emigrar. En la radiografía del perfil de la persona en desempleo en nuestra ciudad, casi el 20% tienen titulación universitaria o de ciclo formativo superior, y el 46% tiene más de 45 años. Y en cuanto a la dinámica laboral, de los 13.557 contratos de trabajo que se firmaron en el pasado mes de mayo en nuestra ciudad, un 96% fueron temporales, trabajo efímero por tanto. Y por sectores de actividad, un 71% lo fueron en el sector servicios. Estamos pues ante una economía local muy dependiente de los servicios, en particular de la hostelería (un 26% del total de los nuevos contratos).

Considero que es necesario revitalizar otros sectores económicos que en nuestra ciudad podrían tener virtualidad si sabemos potenciarlos e impulsarlos. En los próximos párrafos intentaré esbozar algunas de las propuestas concretas para ese nuevo modelo de ciudad.

En primer lugar me centraré en el turismo, sector económico clave en nuestra capital pero que requiere de más profundidad. Además de nuestra extraordinaria riqueza patrimonial (la Mezquita, Alcázar, Medina Azahara o las Iglesias Fernandinas), tenemos otros elementos, otros recursos que podrían dinamizar el turismo en la ciudad. Me refiero particularmente a la Sierra Morena de Córdoba, que está a una hora y tres cuartos de Madrid, núcleo central de comunicaciones del Estado, con lo que eso implica de posible flujo de visitantes, siempre con un modelo ordenado y equilibrado, alejado del turismo intensivo y de masas. Desde luego, el modelo de los quince días de patios que abarrotan alguno de nuestros barrios no es precisamente el idóneo a trasladar a otros sectores.

Hay que poner este recurso natural en valor económico, se trata de conectar nuestro patrimonio cultural con el extraordinario patrimonio natural que atesora la Sierra, lo que supondría un cambio de paradigma en nuestro modelo de desarrollo económico local. En este sentido, en los últimos meses se ha puesto en marcha desde abajo una iniciativa ciudadana en la que estamos demandando que la Sierra Morena de Córdoba sea declarada Parque Natural, al igual que el resto de este corredor ecológico que se extiende desde Huelva hasta Jaén.  Ya hemos registrado al menos 1.500 firmas de ciudadanos comprometidos con esta causa. Y la Diputación, en pleno, de manera unánime, se ha adherido a esta iniciativa el pasado 18 de mayo. Ahora es la Junta de Andalucía la que tiene la palabra, pues suya es la competencia, razón por la que las firmas las hemos dirigido a la Presidencia, al Palacio de San Telmo en Sevilla, y esperando su respuesta estamos. Esperemos que Córdoba no vuelva a quedarse atrás de nuevo. No es justo, lo necesitamos, lo queremos, podemos conseguirlo con el empuje de la gente.

Otro recurso a potenciar es el río Guadalquivir a su paso por la capital, que de alguna manera aún está de espalda a la ciudad, aunque se ha avanzado en la última década con importantes actuaciones urbanísticas. Hay que preservar sus recursos naturales (Sotos de la Albolafia), pero habría que compatibilizarlo, con respeto a esos valores naturales, con otros usos por los cordobeses y visitante (actividades náuticas, deportivas o turísticas).

Por último, a modo de propuesta organizativa, considero esencial que desde el Ayuntamiento y a través de su Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec) se debería desarrollar una política decidida de captación de inversiones industriales, respetuosas con el medio ambiente, para facilitar contactos con grupos empresariales para que instalen en Córdoba nuevos centros de producción, pues, como hemos dicho al inicio de esta propuesta, nuestra economía local no puede seguir tan dependiente del sector servicios y más concretamente de la hostelería, hemos de ensanchar las posibilidades de actividad económica, dada la idónea y estratégica ubicación geográfica  de la ciudad de Córdoba en la estructura nacional de comunicaciones.

Y para todo lo anteriormente expuesto, la institución local, nuestro Ayuntamiento, puede tener un papel central, como facilitador de este nuevo modelo, como impulsor de muchas nuevas iniciativas. Desde luego, después de un año de la actual Corporación Municipal y con el grave problema de desempleo que persiste en nuestra tierra, han de implementarse esfuerzos extraordinarios desde todos los frentes, incluido el municipal. En el pacto que justo hace un año se firmó para el nuevo gobierno local de Córdoba, en cuya redacción participé en representación de la candidatura ciudadana Ganemos Córdoba, se proponen, dentro de sus 51 medidas, un paquete de acciones (de la 19 a la 26) para el empleo y desarrollo local, que constituyen elementos básicos a desarrollar, pero hay que revisar y profundizar.

La situación es de drama social, miles de personas esperan respuesta, sin demora. Merece la pena el máximo compromiso e implicación de todos, es de justicia.

Ángel B. Gómez Puerto. Abogado.

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